La soledad, solitud, soltería... están sumamente infravaloradas.
Si bien "el ser humano es un ser social", creo que esta característica nos define sólo a nivel práctico y descriptivo. Es cierto que somos el único animal que vive en comunidades en las interactúa, comparte y actúa en base a un reglamento para lograr una "paz", la paz de una sociedad que así lo requiere.
Nos desarrollamos, pasamos de las manadas a las ciudades, evolucionamos hacia el entendimiento y el habla nos hizo civilizados, o lo que es lo mismo, sociales.
No obstante, el hecho de ser un animal social no nos inhabilita para la soledad. De hecho, y a mis ojos, debería potenciarla. La gente se empeña en estar siempre rodeada de amigos o seres queridos con tal de no enfrentarse al silencio; a la soledad. La hacen de menos porque se sienten obligados a pensar. A rellenar su tiempo de algún modo. Quieren buscar una salida en lugar de ver que no es un problema sino una solución.
Disfruto tanto o más mi independencia como la evasión de mi privacidad; De hecho, creo que ambas son necesarias para poder disfrutar de su opuesta.
La soledad es un estado mental, una virtud que bien gestionado, proporciona el mayor de los placeres. Aquí me remito a la primera entrada (la anterior) de este blog que viene a potenciar la libertad; quien es libre de hacer lo que quiere, es también libre de disfrutar sus decisiones.
Y la soledad es el mejor de los regalos cuando es una decisión que uno ha elegido personalmente y que no viene impuesta por ningún factor externo. No es lo mismo estar solo que querer estarlo. Como tampoco es lo mismo quedarse solo que estar solo.
El egoísmo entiende mucho de libertad y la libertad es el abono de la soledad. Por eso creo que si alguien quiere ser libre, más vale que esté preparado para valorar la soledad.
El refugio de las personas, está en las personas y sólo aquellos que logran refugio en uno mismo sin desesperarse, son capaces de llegar a la liberación y a la comprensión última de ese problema.
Durante años, traté de ocultar mis problemas con trabajo, amigos, planes, llamadas, viajes, familia... pero no fue hasta que acepté la soledad y a mi mismo, cuando comprendí que mis mayores problemas, venían de no atender a mis problemas.
Enfrentarse a si mismo es duro y frustrante, es agotador y en muchos casos, también peligroso, pero cuando sales curado de todo ello, te das cuenta de que has alcanzado la libertad absoluta porque puedes estar en cualquier situación sabiéndote dueña de ella.
Viajar solo, vivir solo, comer solo, surfear solo... son terapias del alma para quienes sepan apreciarlas.
Eres tu mejor amigo y tu peor enemigo, así que cuanto más te conozcas, mejor podrás dominarte.
Muy buena reflexión. Los músicos entendemos bastante de soledad. Sobre todo cuando nos enfrentamos a tocar día tras día nuestros instrumentos y nos rayamos con nuestros pensamientos. Felicidades por tus divagaciones.
ResponderEliminarO lo que es lo mismo: "No importa donde huyas, siempre acabarás tropezando contigo mismo."
ResponderEliminarLa felicidad es un estado mental, fruto de la libertad espiritual, no de las circunstancias.
Me gusta lo que he leído por aquí.
He encontrado este blog por casualidad y me ha encantado toparme con esta reflexión porque ayer tomando unos vinos con unos amigos acabamos discutiendo sobre este tema. Me ha gustado sobre todo lo de "El refugio de las personas, está en las personas y sólo aquellos que logran refugio en uno mismo sin desesperarse, son capaces de llegar a la liberación y a la comprensión última de ese problema." Supongo que sólo cuando consigues entender lo que es estar solo como algo positivo y depender principalmente de ti mismo empiezas a valorar a los que te rodean como lo que son y no como lo que necesitas que sean para llenar tus vacíos, y creo que de esta forma las relaciones son no sólo más sanas sino también más reales. Gracias por tus divagaciones y sorry por la intrusión. No sé si sigues escribiendo pero espero que así sea y poder leer más cosas. Lao tzu dijo que sólo cuando dejas de ser tu mismo te conviertes en lo que podrías ser.
ResponderEliminarm.u.v.
Mil gracias por el comentario, la verdad que hacía tiempo que no escribía. Muchos viajes y trabajo, pero ahora que disfruto de un poco de soledad, la aprovecho bien. Entre otras cosas, para disfrutar de tu reflexión y contestarte.
ResponderEliminarUn abrazo.